Los conflictos entre religión y ocio en Salamanca, protagonistas de la última edición de “Café con Letras”

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Salamanca, 26 de marzo de 2010.
25/03/2010
Autores: 
Comunicación Universidad de Salamanca
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Ediciones Universidad de Salamanca presentó está mañana a los medios de comunicación el libro “Fiesta religiosa y ocio en Salamanca en el siglo XVII (1600-1650)” durante la última edición de “Café con Letras” en el Hotel Abba Fonseca. Al acto asistieron Fernando Rodríguez de la Flor, catedrático de la Universidad de Salamanca, y Francisco Javier Lorenzo Pinar, profesor titular de la Universidad y autor del libro y la directora del servicio, María José Rodríguez Sánchez de León.“Fiesta religiosa y ocio en Salamanca en el siglo XVII (1600-1650)”, de Francisco Javier Lorenzo Pinar, se acerca a una amplia diversidad de aspectos festivos, principalmente de la urbe salmantina, aunque no de manera exclusiva, durante el período Barroco. Lo hace a través de la documentación local hallada en archivos de índole civil y eclesiástica. El desarrollo de la fiesta en Salamanca durante esta época pone de manifiesto la estrecha relación existente entre el poder civil y religioso. El Ayuntamiento salmantino financió, a pesar de atravesar una situación económica difícil, no sólo espectáculos profanos, como los toros o el teatro, sino también los de carácter religioso, caso del Corpus Christi. La Plaza Mayor, la Plaza de San Martín, El Colegio del Arzobispo, El Convento de San Francisco, La Catedral, el Patio de Escuelas o el Patio de Comedias, entre otros, constituyeron los centros neurálgicos de este espacio festivo, unas veces como lugares de encuentro y otras de tránsito. El título, publicado por Ediciones Universidad de Salamanca, reconstruye los itinerarios por donde tuvieron lugar algunos de estos eventos, fundamentalmente los relacionados con las procesiones de Semana Santa o con la del Corpus Christi. En sus páginas se recogen datos en estrecha conexión con las fiestas patronales. Los deseos de la Iglesia de reducir su número ante los excesivos días festivos en el calendario; la conflictividad ocasionada en los itinerarios procesionales por cuestiones de precedencia; los intentos de la autoridad diocesana por cercenar fiestas de inversión como los obispillos, o aquellos aspectos más arraigados en la religiosidad popular, como es el caso de la aplicación de la disciplina por los cofrades de la Vera Cruz son algunos de los datos que se recogen en esta publicación. La fiesta del Corpus Christi recibe una atención peculiar dada su importancia a lo largo de la Edad Moderna. En la ciudad salmantina aparecen los elementos propios de esta celebración como las danzas, los gigantes, la tarasca, los fuegos artificiales, músicos, las arquitecturas efímeras o los carros donde se representan obras teatrales, elementos que encarecen su celebración y que causaron dificultades pecuniarias tanto al Ayuntamiento como al Cabildo Catedral. Las comedias o representaciones teatrales reciben igualmente una atención pormenorizada tratando de reconstruir la nómina de empresarios y algunas de las obras que se representaron durante este período tanto en la urbe como en algunos núcleos rurales. El espectáculo taurino, que tuvo a la Plaza Mayor como eje fundamental, también aparece profundamente arraigado al ámbito institucional a pesar de las críticas y prohibiciones eclesiásticas del siglo anterior. Los doctoramientos universitarios, los eventos bélicos favorables, los natalicios reales, y especialmente los días de San Juan, Santiago y Nuestra Señora de Agosto, fueron algunos de los momentos elegidos para el desarrollo de las corridas, en gran parte organizadas por el Ayuntamiento a través de sus comisarios o ediles elegidos desde principios del año para tal finalidad. No faltan tampoco alusiones a otros momentos de ocio como los juegos de cartas, de pelota, los cánticos nocturnos o las comidas comunitarias. El libro concluye analizando los intentos de la Iglesia por supervisar y encauzar la fiesta y su deseo de mantener a los párrocos al margen de varios aspectos lúdico-festivos populares para marcar una línea claramente diferenciada entre lo sagrado y lo profano. Las reiteraciones legislativas sobre esta materia y las diferentes prohibiciones constituirían un claro indicio de la distancia existente entre la realidad cotidiana del pueblo y los proyectos reformistas de la Iglesia.

Contacto: Isabel de Páiz Hernández, 923 294500, ext. 4598Correo electrónico: depaiz@usal.esMás información: Ediciones Universidad de Salamanca, www.eusal.es

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